Una manifestación contra el islamismo en el Upper East Side de Manhattan llevó a un grave incidente tras el hallazgo de un artefacto explosivo improvisado, lo que generó una importante respuesta policial en la zona. Las autoridades se movilizaron rápidamente después de que se confirmara que el objeto lanzado durante la protesta no era seguro y representaba un riesgo significativo para la seguridad pública.

La Policía de Nueva York detuvo a dos individuos vinculados al suceso mientras se proseguía con la investigación para determinar la posible existencia de más implicados o artefactos peligrosos en el área. Según los primeros informes, el dispositivo, que contenía elementos como tuercas y tornillos, fue calificado por el escuadrón antibombas como capaz de provocar lesiones graves o fatalidades.

El evento, titulado “Detengan la toma islámica de la ciudad de Nueva York” y organizado por el activista de extrema derecha Jake Lang, atrajo a una cantidad reducida de participantes en comparación con los contramanifestantes presentes. Durante la confrontación, un asistente lanzó el explosivo hacia el grupo, lo que desencadenó una intervención inmediata de la policía. Además, un segundo artefacto fue encontrado en un vehículo cercano, lo que llevó al cierre de varias calles y la evacuación de edificios aledaños, mientras las fuerzas de seguridad trabajaban para garantizar la seguridad de los ciudadanos.