Este lunes 2 de marzo, La Prensa, el diario más antiguo y significativo de Nicaragua, conmemora su centenario en una situación de crisis. Sin su sede original, sin equipamiento y con su redacción operando desde el exilio, el medio enfrenta las consecuencias de una intensa represión estatal que culminó con la intervención policial en sus instalaciones y la persecución de su personal.
El 13 de agosto de 2021, un operativo policial irrumpió en las oficinas del diario en Managua, resultando en la detención de su gerente general, Juan Lorenzo Holmann, en medio de acusaciones de delitos aduaneros y lavado de dinero que el régimen justificó como una investigación. Sin embargo, los directivos del medio denunciaron que este hecho fue un acto de robo y una violación a la libertad de prensa.
A raíz de esta ofensiva, el equipo de La Prensa se vio obligado a trasladar sus operaciones a la web y a trabajar desde sus hogares. En julio de 2022, la situación se agravó con la detención de más periodistas tras la cobertura de una expulsión de religiosas, lo que llevó a muchos a abandonar el país a través de rutas clandestinas. Actualmente, La Prensa continúa su labor periodística desde el extranjero y denuncia la confiscación de sus bienes por parte del régimen, que ha utilizado diversas tácticas para silenciar voces críticas y eliminar el periodismo independiente en Nicaragua.



