La Fundación para el Desarrollo Social y Sostenible "Pensarte" ha dirigido una carta al Presidente de Colombia, Gustavo Petro, y a la Junta Directiva de Ecopetrol, expresando su preocupación por la posible transferencia de la operación de los campos Tisquirama y San Roque a la empresa Gran Tierra Energy. En el documento, fechado el 25 de febrero de 2026, el representante de la fundación, Yulman Sepúlveda, advierte sobre los riesgos jurídicos, sociales y ambientales que esta decisión podría conllevar.

El escrito destaca que es “jurídicamente preocupante” que una empresa de mayoría estatal, como Ecopetrol, establezca vínculos con una compañía que ha enfrentado cuestionamientos por su historial en materia socioambiental y por presuntas violaciones a los Derechos Humanos. La fundación subraya la importancia de considerar la responsabilidad del Estado en la administración de recursos estratégicos y la protección de los derechos de las comunidades afectadas.

La carta menciona una investigación de Rutas del Conflicto que documenta denuncias sobre el impacto de las actividades petroleras en ríos sagrados y en los derechos de comunidades indígenas, como el Pueblo Siona. Si bien la fundación aclara que no se trata de un prejuzgamiento hacia Gran Tierra Energy, sí sostiene que estos antecedentes exigen a Ecopetrol un “deber especial de diligencia”. Por ello, solicitan una evaluación exhaustiva de los riesgos legales, sociales y ambientales antes de cualquier contrato con la multinacional.