Las autoridades belgas están investigando una explosión que tuvo lugar en la madrugada frente a una sinagoga en Lieja, en el este del país. Aunque no se reportaron heridos, los daños materiales fueron significativos, lo que ha llevado a los funcionarios locales y nacionales a calificar el incidente como un acto de violencia criminal y antisemitismo.

El primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, un político de la extrema derecha flamenca, hizo hincapié en la gravedad del antisemitismo, señalando que representa un ataque a los valores fundamentales de la sociedad. De Wever expresó su solidaridad con la comunidad judía de Lieja y de Bélgica en general, subrayando la necesidad de combatir este tipo de odio sin titubeos.

La Policía ha establecido un cordón de seguridad en el área del incidente, que ocurrió alrededor de las 4:00 AM, según testigos. Los informes indican que la explosión rompió cristales en la sinagoga y en edificios cercanos, aunque afortunadamente no causó lesiones. La Fiscalía federal ha asumido la investigación, que se encuentra en sus primeras etapas, mientras que el alcalde de Lieja, Willy Demeyer, describió el ataque como un acto extremadamente violento de antisemitismo. El ministro del Interior, Bernard Quintin, se trasladará a Lieja para evaluar la situación y coordinar con las autoridades locales.