La Fiscalía General del Estado ha presentado una fuerte acusación que involucra al exministro del Interior, José Serrano, en la planificación del asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio. Según los cargos formulados, Serrano habría utilizado sus conexiones en organismos de inteligencia y unidades especializadas de la Policía Nacional para obtener información confidencial sobre los movimientos y rutinas de Villavicencio, la cual, según la investigación, fue entregada a la organización criminal que llevó a cabo el magnicidio el 9 de agosto de 2023.

La exposición de la teoría del caso tuvo lugar durante la audiencia preparatoria de juicio del llamado caso Magnicidio FV. En esta instancia, la fiscal Ana Hidalgo presentó un dictamen en el que se acusa a siete individuos, considerados presuntos autores mediatos del crimen, por su supuesta participación en la planificación y ejecución del atentado. La Fiscalía sostiene que la organización criminal contaba con miembros que desempeñaron roles diferenciados en la obtención de información, la logística y la ejecución del asesinato.

En lo que respecta a la implicación de Serrano, el Ministerio Público argumenta que su papel fue crucial al proporcionar información estratégica que habría sido obtenida a través de sus conexiones con funcionarios de inteligencia y unidades policiales especializadas. De acuerdo con la acusación, esta información permitió a los criminales identificar los desplazamientos cotidianos de Villavicencio, así como detalles sobre su esquema de seguridad y los momentos en que era más vulnerable a un ataque.

Durante la audiencia, la Fiscalía subrayó que el exministro utilizó su conocimiento sobre la estructura policial y sus contactos dentro de las agencias de inteligencia para acceder a datos reservados. Según la teoría de la fiscalía, este acceso a información crítica fue compartido con miembros de la organización que posteriormente coordinó el asesinato, lo que indica un nivel de complicidad y premeditación alarmante.

El Ministerio Público considera que la recolección de información previa a la ejecución del atentado fue fundamental para el éxito de la operación criminal. La capacidad de identificar las rutinas y puntos vulnerables del candidato permitió a los asesinos planificar el momento y lugar del ataque con precisión. La Fiscalía sostiene que esta inteligencia fue uno de los elementos claves que facilitaron la ejecución del crimen.

Otro de los implicados en el caso es Xavier Jordán, quien se presenta como el instigador del asesinato de Villavicencio. Según la investigación, las denuncias públicas realizadas por el candidato presidencial amenazaban intereses de Jordán, quien supuestamente promovió la creación de la estructura criminal mediante contactos que inicialmente estableció con el narcotraficante fallecido Leandro Norero. La Fiscalía detalla que esta colaboración dio origen a una organización compuesta por diferentes actores, cada uno con responsabilidades específicas dentro del plan delictivo.

Este caso pone de manifiesto no solo la gravedad de la violencia política en el país, sino también la profunda interrelación entre el crimen organizado y las instituciones del Estado. La implicación de un exministro en un hecho tan grave resalta la necesidad de investigar a fondo las conexiones entre política y criminalidad. Es imperativo que la justicia actúe con firmeza para esclarecer los hechos y garantizar que se haga justicia por el asesinato de Fernando Villavicencio, un acto que no solo conmocionó al país, sino que también planteó serias dudas sobre la seguridad y la integridad del proceso democrático en Ecuador.