La construcción de viviendas en Argentina ha experimentado cambios significativos en los últimos cinco años, generando un nuevo mapa que refleja tanto el crecimiento como la pérdida de protagonismo de ciertos municipios. A pesar de que la actividad constructiva ha enfrentado desafíos importantes, como el aumento de costos y la incertidumbre económica, algunos municipios han logrado consolidar un crecimiento inesperado, mientras que otros han visto disminuir su participación en este sector.

Según un informe de la Fundación Tejido Urbano, se han autorizado casi 85 millones de metros cuadrados de construcción entre 2021 y 2025 en 246 municipios, que representan alrededor del 80% de la población urbana del país. Esto se traduce en un promedio de cerca de 17 millones de metros cuadrados por año. A pesar de la fuerte caída en la superficie autorizada entre 2021 y 2024, se observó un repunte del 6% en 2025 en comparación con el año anterior, lo que indica ciertas señales de recuperación en el sector.

La distribución de los permisos de construcción muestra una notable concentración en algunas regiones. La Ciudad de Buenos Aires y su provincia concentran casi la mitad de toda la superficie autorizada. Las provincias de Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Entre Ríos también han destacado, aunque en menor medida. Fernando Álvarez de Celis, director ejecutivo de la Fundación Tejido Urbano, señala que el comportamiento del sector responde a las características específicas de cada mercado, así como a las oportunidades de desarrollo que han surgido en distintas áreas del país.

La Ciudad de Buenos Aires lideró la lista con 12 millones de metros cuadrados autorizados, lo que representa el 15% del total. Además, el promedio de tamaño de las obras en esta ciudad supera los 2.000 metros cuadrados. Por su parte, los municipios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) acumularon otros 20 millones de metros cuadrados, alcanzando el 24% del total. Este fenómeno pone de manifiesto la concentración de la actividad constructiva en las áreas más densamente pobladas y con mayor demanda de vivienda.

Al observar los municipios que han registrado la mayor superficie autorizada, destacan lugares como Córdoba, Escobar, Tigre, Rosario, La Plata y General Pueyrredón. Sin embargo, si se analiza la construcción en función de la cantidad de habitantes, municipios como San Patricio del Chañar, Plottier y San Martín de los Andes sobresalen por su actividad constructiva en relación a su población. Esta dinámica refleja una disparidad en el desarrollo urbano que puede ser clave para entender las realidades locales.

En el otro extremo, varios municipios de la provincia de San Juan, junto con algunos del conurbano bonaerense y de Tucumán, presentan una baja actividad constructiva en relación a su población. Esto plantea interrogantes sobre las políticas de desarrollo urbano y la falta de incentivos para fomentar la construcción en estas áreas. La situación actual pone de manifiesto la necesidad de un análisis más profundo sobre cómo se pueden fomentar inversiones en regiones que están rezagadas en este aspecto.

Por último, al evaluar las áreas metropolitanas, después del AMBA, se destacan Córdoba, Neuquén-Cipolletti y Mendoza, que muestran un crecimiento significativo en la construcción. Este nuevo mapa de la vivienda en Argentina no solo refleja las dinámicas del mercado, sino que también plantea desafíos y oportunidades que deberán ser abordados por los responsables de las políticas públicas para asegurar un desarrollo equilibrado y sostenible en todo el país.