Metalfor, un destacado fabricante argentino de maquinaria agrícola, ha tomado la decisión de activar un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba. Esta medida surge en un contexto de creciente preocupación por la situación financiera y laboral de la compañía, la cual emplea a aproximadamente 600 trabajadores en sus plantas ubicadas en Marcos Juárez y Noetinger. En medio de serios atrasos en el pago de salarios, la empresa se encuentra en la necesidad de establecer negociaciones con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para alcanzar nuevas condiciones que le permitan continuar con sus operaciones.
La implementación del PPC es un intento por parte de Metalfor de ganar tiempo y encontrar soluciones a su crítica situación. Desde hace varios meses, la empresa ha estado lidiando con problemas de liquidez, una caída significativa en su actividad productiva y una presión financiera cada vez más intensa. Este mecanismo de prevención le ofrecerá la posibilidad de abrir un canal formal de diálogo con el sindicato, mientras busca reestructurar su situación económica que, a pesar de las medidas adoptadas, continúa empeorando.
El contexto actual contrasta marcadamente con las expectativas generadas por la obtención de un crédito internacional de 50 millones de dólares por parte de la United States International Development Finance Corporation (DFC). Los primeros desembolsos de este financiamiento llegaron en noviembre del año pasado, y la operación se completó a principios de febrero, con el objetivo de refinanciar deudas a corto plazo, fortalecer el capital de trabajo y proporcionar un respiro financiero a la compañía. Sin embargo, la situación del negocio se ha agravado en el tiempo, lo que ha llevado a la empresa a esta situación crítica.
Un análisis de la situación financiera de Metalfor revela el alcance de la crisis que atraviesa. Según datos de la Central de Deudores del Banco Central, la empresa mantiene compromisos con entidades financieras que superan los 52.000 millones de pesos. Aunque una parte importante de estas obligaciones se encuentra en Situación 1, Metalfor también concentra deudas en categorías de mayor riesgo, destacándose 9.634 millones con el Banco de Córdoba, 2.179 millones con el Banco del Chubut y 1.000 millones con Santander, todos clasificados en Situación 3. Además, 843 millones de pesos correspondientes al ICBC ya figuran en Situación 4, lo que indica un estado financiero comprometido.
La crisis de Metalfor también se refleja en su cadena de pagos, donde se registran 510 cheques rechazados por un total de 4.765 millones de pesos, un aumento alarmante en comparación con las cifras de semanas anteriores. Este dato es una clara señal del deterioro en su liquidez, exacerbado por una disminución en la actividad productiva. Actualmente, las plantas de Metalfor operan a alrededor del 50% de su capacidad instalada, un nivel que se encuentra muy por debajo de los estándares históricos de producción de la compañía.
Las dificultades que enfrenta Metalfor no son un fenómeno reciente. En el balance correspondiente al primer trimestre de 2026, la empresa ya había informado sobre un notable deterioro en su operación. Las ventas de maquinaria se desplomaron de 116 unidades en el primer trimestre de 2025 a tan solo 56 en el mismo período de este año. La producción siguió esta tendencia negativa, cayendo de 86 unidades a solamente 38, lo que representa una contracción superior al 50%. Este descenso en la actividad industrial es un reflejo del complicado panorama que enfrenta Metalfor, que ahora busca alternativas para revertir su situación crítica y asegurar la continuidad de sus operaciones.



