El Aeropuerto Internacional de Kansas City vivió momentos de tensión el domingo por la mañana, cuando una alerta de amenaza provocó la evacuación de miles de personas, incluyendo pasajeros y empleados. La medida se implementó de manera preventiva mientras las autoridades evaluaban la situación.
La evacuación se inició alrededor de las 11:15, con la intervención de la policía aeroportuaria y agentes del FBI, quienes tomaron control de la terminal. Los evacuados fueron conducidos hacia la pista, donde permanecieron agrupados bajo la supervisión del personal de seguridad, mientras se clarificaba el origen de la alerta.
Testigos en el lugar describieron escenas de caos y prisa, ya que la evacuación se dio sin previo aviso. En total, cerca de 2.000 personas fueron desalojadas, y las operaciones del aeropuerto se vieron interrumpidas durante varias horas, hasta que se confirmara que no había riesgo para la seguridad. Las autoridades informaron que no hubo heridos durante el operativo, que se realizó en coordinación con diversas agencias para garantizar la seguridad de todos los presentes.


