El Pentágono ha confirmado la identidad de los dos últimos soldados estadounidenses que perdieron la vida en un ataque con dron llevado a cabo por Irán el 1 de marzo en Port Shuaiba, Kuwait. Los militares Jeffrey O'Brien y Robert Marzan, ambos integrantes de la Reserva del Ejército, desempeñaban funciones logísticas en un centro de mando que fue blanco del ataque, que aún está bajo investigación.
Esta divulgación se produce un día después de que se dieran a conocer los nombres de otros cuatro soldados que también fallecieron en el mismo incidente. Según el Departamento de Defensa, los seis uniformados murieron tras el impacto de un dron en instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, un área que ha experimentado un aumento significativo de la violencia a raíz de las crecientes tensiones en Oriente Próximo.
El ataque en Port Shuaiba se considera una represalia de Irán ante una operación militar iniciada por fuerzas de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. A pesar de que el Ejército estadounidense ha reconocido la muerte de seis de sus miembros, autoridades iraníes han reportado más de mil muertes en la región, incluyendo civiles, lo que resalta la gravedad del conflicto. La investigación sobre el ataque continúa, mientras se espera obtener más información sobre la autoría y el alcance de la agresión, que ha afectado profundamente las relaciones en la región.



