El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha emitido una contundente declaración en la que subraya que su administración mantendrá una "distancia" significativa con aquellos países que no muestren disposición para colaborar en la lucha contra el narcotráfico. Este pronunciamiento se produjo en un discurso que Noboa ofreció ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrado en Washington. La tensión en las relaciones con Colombia, encabezada por su presidente Gustavo Petro, ha sido un factor determinante en la postura del mandatario ecuatoriano.
Durante su intervención, Noboa destacó la necesidad de adoptar medidas firmes y decisivas para erradicar la violencia vinculada al crimen organizado. "No hay tiempo para acciones débiles o dilatadas", enfatizó, al tiempo que reconoció la importancia de aquellos países que están dispuestos a colaborar en esta lucha. Aunque no especificó naciones en su discurso, su mensaje parece dirigido principalmente a Colombia, con la que Ecuador ha tenido varias fricciones en el último tiempo, especialmente en lo que respecta a la gestión del narcotráfico.
En el contexto de sus relaciones con Colombia, Noboa ha acusado a la administración de Petro de no implementar suficientes esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico. Por su parte, el presidente colombiano ha respondido acusando a Noboa de interferir en la política interna de Colombia, sugiriendo que sus declaraciones podrían estar orientadas a favorecer a la oposición política en el país vecino. Esta dinámica ha generado un clima de creciente desconfianza y tensión entre ambas naciones, que históricamente han estado unidas por la proximidad geográfica y la historia compartida.
Además, el presidente ecuatoriano, al ser consultado sobre su relación con el pueblo colombiano, se mostró conciliador y afirmó que su conexión con la ciudadanía colombiana es positiva. "Con el pueblo colombiano, la relación es muy buena. Es un pueblo que apreciamos y queremos ayudar a superar sus desafíos", expresó Noboa, intentando distanciarse de la retórica beligerante hacia el gobierno colombiano y enfocándose en la relación entre los pueblos.
En un contexto más amplio, la cuestión del narcotráfico en América Latina ha cobrado una relevancia crucial en la agenda política de muchos países de la región. La intervención de Estados Unidos en este ámbito ha sido un tema recurrente, y recientemente, Kristi Noem, enviada del ex presidente Donald Trump, ocupó el asiento de representación estadounidense en la OEA. Durante su mandato, Trump impulsó el Escudo de las Américas, una alianza orientada a combatir el narcotráfico, que incluye a gobiernos conservadores de la región, entre ellos el de Noboa.
La relación entre Ecuador y México también se ha visto afectada por tensiones recientes, después de que en abril de 2024, la policía ecuatoriana realizara una incursión en la embajada mexicana en Quito para arrestar al exvicepresidente Jorge Glas, quien se encontraba asilado allí. Esta acción ha llevado a Ecuador a no mantener relaciones diplomáticas con el gobierno de Claudia Sheinbaum, evidenciando un entorno diplomático cada vez más complicado en la región.
Noboa concluyó su visita oficial a Washington, donde, además de sus intervenciones en la OEA, tuvo la oportunidad de reunirse con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance. Esta reunión se produjo en un momento crítico, dado que el presidente Trump se encontraba en una visita oficial a China, lo que subraya la importancia de la relación bilateral entre ambas naciones en la lucha contra el narcotráfico.



