Un hombre de 55 años fue arrestado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en el barrio de Villa Lugano tras ser sorprendido transportando más de 100 kilos de marihuana en el baúl de su automóvil. En un intento por evadir la situación, el individuo intentó sobornar a los agentes, pero al ver que su oferta no prosperaba, optó por confesar la posesión de la droga, revelando que en su vehículo había marihuana.

La intervención policial fue realizada por la División Investigaciones Comunales 8, la cual estaba llevando a cabo recorridos de prevención en la zona sur del Barrio 15, conocido popularmente como Ciudad Oculta. Durante una de estas rondas nocturnas, los efectivos detectaron a un hombre que trasladaba varias cajas envueltas con cinta adhesiva desde una vivienda ubicada en un pasillo entre las calles Santander y Timoteo Gordillo hacia un Volkswagen Bora. El traslado se llevó a cabo utilizando un carro y, tras completar la carga, el sospechoso se retiró del lugar a bordo de su vehículo, momento en el que los policías decidieron interceptarlo a unos 150 metros.

Al ser detenido, el hombre no se mostró reacio a hablar y, en un intento de reducir las consecuencias legales, admitió de inmediato que transportaba marihuana. Este acto de confesión fue seguido por un intento de soborno a los oficiales, quienes mantuvieron su postura y no aceptaron la oferta. La decisión de los policías de proceder con el operativo demostró su compromiso con la ley, frente a las maniobras de evasión del sospechoso.

Al abrir el baúl del automóvil, los agentes encontraron cuatro cajas cuadradas, las cuales estaban envueltas en nylon negro y cinta adhesiva. En su interior, se hallaban 142 ladrillos de marihuana, con un peso individual que oscilaba entre 650 y 800 gramos, sumando un total de 102,100 kilogramos de estupefaciente. Además, también se descubrió una valija con ropa, lo que sugiere que el detenido podría haber preparado su viaje con anterioridad.

Las investigaciones posteriores revelaron que el arrestado tenía un papel más amplio en una red de narcotráfico. Se determinó que era chofer de una empresa de ómnibus y que su tarea consistía en trasladar la droga desde Buenos Aires hacia la provincia de Córdoba, ocultándola en las bauleras de los colectivos de larga distancia. Esta estrategia le permitía camuflar la marihuana bajo las valijas de los pasajeros, dificultando su detección en los controles de ruta, lo que subraya la sofisticación de las técnicas utilizadas por los narcotraficantes.

Los análisis de los mensajes en el teléfono del imputado revelaron información que apuntaba a que la marihuana provenía de Paraguay. Un audio en idioma guaraní, donde el hombre alertaba a sus contactos sobre un control policial, reforzó esta hipótesis y sugirió que el sospechoso había realizado varios viajes anteriores utilizando la misma modalidad de transporte. La complejidad del caso y la organización detrás de este tipo de tráfico de drogas han llevado a que el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 7, bajo la dirección del juez Sebastián Casanello, tome intervención en la causa y formalice la detención del acusado.

Este caso no es aislado. Recientemente, otro operativo en la zona norte de Misiones resultó en la captura de un hombre de 28 años, brasileño, que también transportaba una cantidad considerable de marihuana, superando los 110 kilos. Estos incidentes reflejan la continua lucha de las autoridades contra el narcotráfico en el país, donde las redes delictivas emplean métodos cada vez más ingeniosos para el traslado de sustancias ilegales, poniendo en jaque la seguridad y el orden público.