Un ataque aéreo en la provincia de Diyala, Irak, dejó como saldo la muerte de cuatro miembros de la 41.ª Brigada de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), vinculada al grupo Asaib Ahl al Haq. Esta milicia chií ha señalado a Estados Unidos e Israel como responsables del ataque, aunque hasta el momento no ha habido confirmación oficial por parte de ninguno de esos países.
El bombardeo tuvo lugar en el distrito de Sharaban, donde además de las víctimas fatales, ocho personas resultaron heridas. Las Fuerzas de Movilización Popular, que forman parte de una red de milicias chiíes bajo el liderazgo de Qais al Jazali, manifestaron su indignación y responsabilizaron directamente a las potencias occidentales por el ataque, intensificando así la presión internacional sobre ellas.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente tensión en la región, donde las dinámicas de poder entre actores locales e internacionales se vuelven cada vez más complejas. Las autoridades locales han movilizado fuerzas de seguridad y equipos de emergencia para gestionar la situación tras el bombardeo, que ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en Diyala, un área con un historial de violencia asociado a diversos grupos armados.



