En el marco de una creciente controversia mediática, Mariano Páez, padre de la abogada e influencer Agostina Páez, se ha visto envuelto en una ola de críticas tras la difusión de un video en el que imita gestos de un mono. Este episodio se produce justo cuando su hija intenta reintegrarse a su vida cotidiana, luego de haber estado más de dos meses en Brasil, enfrentando acusaciones de injuria racial por un incidente que se hizo viral.

Las imágenes, que salieron a la luz a través de un medio local, muestran a Mariano Páez en un bar bailable de Santiago del Estero, acompañado de su pareja, quien lo había denunciado anteriormente por violencia de género. En el clip, se lo escucha expresar su descontento hacia el Estado, utilizando un lenguaje ofensivo y gestos que han sido ampliamente criticados. Este comportamiento no solo ha revivido el escándalo en torno a su hija, sino que también plantea interrogantes sobre la capacidad de la familia para manejar la presión mediática que enfrentan.

El empresario no se limitó a realizar gestos provocativos; también se refirió a su situación financiera y su relación con el sector público. En un ambiente distendido, declaró que siente “asco” hacia el Estado, afirmando que no depende de la política para su sustento. Sus comentarios han generado indignación, especialmente considerando el contexto en el que se encuentran. Agostina, quien retornó al país bajo condiciones judiciales tras pagar una caución, se ve arrastrada nuevamente a la atención mediática que tanto había intentado evitar.

El regreso de Agostina a Argentina ha sido un proceso complicado. La joven abogada ha expresado su angustia y desamparo durante su tiempo en Brasil, donde enfrentó un proceso judicial que marcó su vida personal y profesional. Su experiencia, llena de incertidumbre, ha dejado huellas profundas, y sus declaraciones al llegar a Aeroparque reflejan el impacto emocional que ha sufrido. “He estado muy triste, la he pasado mal. Han sido meses muy duros para mí”, declaró, resaltando la carga emocional que ha tenido que soportar.

En medio de esta tormenta mediática, Mariano Páez ha defendido su posición, afirmando que el video en el que aparece no es auténtico y que fue manipulado mediante tecnología de inteligencia artificial. Además, ha denunciado haber recibido amenazas relacionadas con la divulgación del material. Según sus declaraciones, personas desconocidas lo habrían contactado para exigirle una suma de dinero a cambio de no continuar con la difusión del video, lo que añade una capa de complejidad a la situación.

La familia Páez se encuentra en el ojo del huracán, y el padre de Agostina ha manifestado su intención de llevar el caso a la justicia para investigar el origen del video y los responsables detrás de esta supuesta manipulación. Este desenlace no solo afecta su reputación, sino que también agrava la vulnerabilidad que enfrenta Agostina en un momento en que intenta recuperarse de una experiencia traumática. La tensión se mantiene, y el futuro de la familia Páez es incierto, mientras el escándalo continúa desarrollándose en el ámbito público.