Un ataque perpetrado el miércoles por supuestos yihadistas en la localidad de Kofonou, al noreste de Benín, resultó en la muerte de al menos 15 miembros de las fuerzas armadas del país. Además, otros cuatro soldados sufrieron heridas durante el asalto a un puesto de control militar cercano a la frontera con Níger.

El portavoz del Ejército beninés, James Johnson, informó que, tras el ataque, la aviación militar interceptó a los atacantes en su intento de huida, llevando a cabo bombardeos que terminaron con la vida de al menos cuatro de ellos. Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque, que se enmarca en un contexto de creciente violencia en la región del Sahel.

Las fuerzas armadas de Benín han estado en alerta debido a un aumento en las incursiones armadas en su territorio. La localidad de Kofonou, debido a su proximidad a la frontera, se ha convertido en un punto crítico para la seguridad. Las autoridades han intensificado las operaciones de vigilancia y coordinación con fuerzas regionales para prevenir la expansión de grupos armados en la zona, un fenómeno que ya afecta a otros países vecinos.