El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, realizó fuertes acusaciones este lunes contra Rusia, afirmando que el país ha proporcionado a Irán drones Shahed mejorados con tecnología rusa. Según el mandatario, estos drones han sido utilizados en ataques contra bases militares estadounidenses en el Medio Oriente, lo que intensifica la presión sobre Moscú en un momento crítico en que Estados Unidos evalúa el alcance del apoyo ruso a Irán.

Zelensky subrayó que los drones iraníes no son de fabricación local, ya que en los restos de un Shahed derribado en Ucrania se encontraron componentes rusos. Además, afirmó que Rusia ha estado brindando asistencia a Irán desde el inicio del conflicto en Ucrania, lo que sugiere que la colaboración entre ambos países es un aspecto fundamental de la actual confrontación, y no simplemente una respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel.

La denuncia se basa en análisis de fragmentos recuperados, que indican que Rusia no solo ha suministrado drones, sino que también ha compartido tácticas específicas para su uso, mejorando así la capacidad de Irán en su producción. Este vínculo entre Moscú y Teherán, que se remonta a 2022, ha llevado a Rusia a lanzar miles de drones Shahed contra Ucrania, convirtiéndolos en una herramienta de terror en el conflicto. Ante esta situación, Zelensky ha manifestado su disposición a dialogar con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en busca de respuestas y apoyo internacional.