El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, informó sobre un ataque masivo llevado a cabo por Rusia contra varias regiones, incluida Kiev, que resultó en la muerte de siete personas. Cuatro de estas víctimas fatales se registraron en la propia capital, donde los bombardeos se centraron en el sector energético, provocando daños significativos en infraestructuras civiles como edificios, escuelas y empresas.

Zelensky expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas a través de su cuenta de Telegram y destacó la situación crítica en la que se encuentran muchos heridos que aún requieren asistencia médica. Además, el gobernador de Kharkov, Oleg Sinegubov, reportó una muerte adicional en su región y mencionó que once personas, incluidos dos menores, sufrieron lesiones durante el ataque.

En otras regiones, como Kherson y Zaporiyia, también se confirmaron muertes y heridos como consecuencia de los ataques rusos. Durante la noche, se estima que Rusia lanzó cerca de 430 drones y 68 misiles, de los cuales 58 fueron interceptados. Zelensky hizo hincapié en la necesidad urgente de reforzar la defensa aérea de Ucrania y advirtió sobre las posibles repercusiones del conflicto en el Golfo Pérsico, instando a Europa a aumentar su capacidad de producción de misiles para proteger a sus ciudadanos.