El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, reivindicó este jueves nuevos ataques de largo alcance contra instalaciones petroleras rusas y embarcaciones vinculadas con la llamada “flota fantasma” del Kremlin en el mar Negro. Según afirmó, las operaciones buscan “limitar los ingresos petroleros de Rusia”, que el país utiliza para financiar la guerra.
Entre los objetivos mencionados por el mandatario figuran la refinería de Bashneft-Novoil, una empresa estatal de productos derivados del petróleo ubicada en la provincia de Baskortostán, a más de 1.300 kilómetros de la línea del frente, y otra instalación de la compañía Slavneft-Yanos, en Yaroslavl, a casi 700 kilómetros de la frontera.
Zelenski también destacó las operaciones recientes de las fuerzas ucranianas en el mar Negro. “Dos patrulleras militares y buques de la flota en la sombra fueron atacados”, informó. El presidente agradeció al Ejército por ampliar, según sus palabras, la capacidad de ataque de Ucrania más allá de sus fronteras y sostuvo que esa expansión incrementa “las posibilidades para la diplomacia”.
Este tipo de ofensivas se volvió frecuente en las últimas semanas, mientras en Rusia se registran algunos problemas de desabastecimiento. Al cerrar su mensaje, Zelenski afirmó: “Rusia debe elegir la paz”.



