Al menos once personas resultaron heridas en la región de Najrán, en el sur de Arabia Saudita, por un ataque atribuido a los hutíes de Yemen por la coalición militar liderada por Riad. El hecho ocurrió el jueves 6 de agosto de 2026, en el marco de una nueva escalada de hostilidades.
El portavoz de la coalición, Turki al Maliki, informó que entre los heridos hay siete ciudadanos saudíes —incluidos una mujer y un niño de cuatro años con quemaduras de segundo grado—, además de un ciudadano yemení, dos egipcios y un ciudadano pakistaní residente en el país.
Al Maliki sostuvo que la milicia hutí lanzó ataques de manera indiscriminada contra objetivos civiles y calificó la acción como una “flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario Consuetudinario”. También afirmó que el Comando de las Fuerzas Conjuntas de la Coalición continuará aplicando medidas disuasorias para proteger a la población civil.
El bombardeo se produjo en una zona desértica cercana a la frontera entre Arabia Saudita y Yemen. Ese mismo día, los rebeldes hutíes reivindicaron una serie de ataques con cohetes y drones contra campamentos militares gubernamentales en las gobernaciones yemeníes de Marib y Hadramut.



