Al menos cuatro personas han perdido la vida y otras 15 han resultado heridas de diversa gravedad debido a la caída de varios proyectiles rusos en la región de Kiev, una de las cinco zonas afectadas por una intensa ola de ataques que incluyó casi 500 proyectiles disparados por Rusia en la última noche.
El saldo provisional fue confirmado por Mikola Kalashnik, jefe de la administración regional de Kiev, quien detalló que entre los heridos hay tres en estado grave y dos más que, aunque sufrieron lesiones menores, requirieron intervención quirúrgica. Además, se reporta que más de 30 edificios han sufrido daños significativos, especialmente en los municipios de Obukhiv y Brovary, que fueron los más golpeados. En Vishigorod, se ha destruido un bloque de viviendas y varios depósitos.
Según el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, durante esta noche se lanzaron 430 drones y cerca de 70 misiles, de los cuales la mayoría fueron interceptados por las defensas aéreas ucranianas. En un mensaje a la nación, el presidente Volodimir Zelenski expresó sus condolencias y advirtió que la mayoría de los ataques estaban dirigidos a la infraestructura energética de Kiev, relacionando la situación con el conflicto en Irán y alertando sobre las posibles intenciones de Rusia para intensificar su ofensiva en Europa.



