Las autoridades en Irán informaron que los recientes ataques militares han dejado más de 200 muertos y cerca de 750 heridos en 24 provincias del país, según datos de la Media Luna Roja. Esta cifra surge tras la ofensiva sorpresiva llevada a cabo por Estados Unidos e Israel, que tuvo como blanco la capital Teherán y otras infraestructuras críticas.

El ataque dirigido por el presidente Donald Trump, denominado "Furia Épica", se realizó a la 1:15 AM hora del este de EE.UU. (9:45 AM en Teherán y 7:15 AM en España). El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) indicó que los objetivos incluían el centro de mando de la Guardia Revolucionaria, sistemas de defensa, lanzadores de misiles y aeropuertos militares, con el fin de desmantelar el sistema de seguridad iraní y neutralizar lo que se consideraba una amenaza inmediata.

Tras la ofensiva, Trump mantuvo conversaciones con los líderes de Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, así como con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Esta serie de diálogos se produce en un contexto de creciente tensión en la región, exacerbada por la respuesta de Irán, que ha llevado a cabo ataques contra intereses militares en el Golfo. La operación ha generado una clara preocupación entre los gobiernos de la zona y ha motivado esfuerzos diplomáticos por parte de líderes árabes y organismos internacionales como la OTAN.