El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sembrado dudas sobre la situación del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, al cuestionar su estado de salud en una entrevista con NBC News. Durante la conversación, Trump afirmó: "No sé si siquiera está vivo. Hasta ahora, nadie ha podido demostrarlo", lo que ha despertado múltiples interrogantes acerca del paradero del dirigente iraní, quien asumió el cargo tras la muerte de su padre, el ayatolá Ali Khamenei, en un reciente ataque aéreo.

Las declaraciones del mandatario estadounidense han avivado las especulaciones sobre la condición de Khamenei, quien no ha aparecido en público desde el inicio de la crisis. Trump mencionó haber escuchado versiones contradictorias respecto a su estado, sugiriendo que, si Khamenei está vivo, debería considerar "rendirse" por el bien de su país. Sin embargo, también admitió que las informaciones sobre su posible fallecimiento se manejan como un simple rumor.

Por su parte, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, afirmó que Khamenei estaría "herido y probablemente desfigurado" a raíz de los bombardeos que resultaron en la muerte de su padre y otros altos mandos militares en Teherán. A pesar de que se han difundido informes sobre su estado de salud, la falta de apariciones públicas ha intensificado la percepción de un vacío de poder en la República Islámica, llevando incluso al Departamento de Estado a ofrecer una recompensa de 10 millones de dólares por información sobre el nuevo líder y otros funcionarios del régimen.