(Desde Washington, Estados Unidos) El presidente Donald Trump se encuentra en una encrucijada, buscando una última oportunidad de diálogo con Irán para evitar una ofensiva militar que podría reconfigurar la geopolítica en Medio Oriente.
A instancias del Sultanato de Omán, que actúa como intermediario, el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, junto a Jared Kushner, se reunirán este jueves en Ginebra con el canciller iraní, Abbas Araqchi. Su objetivo es avanzar en un acuerdo que, por el momento, parece incierto.
Los negociadores estadounidenses han presentado cuatro condiciones que Teherán deberá cumplir en un plazo establecido, si desea que se suspendan los planes militares de la administración Trump. Sin embargo, el presidente no alberga muchas esperanzas sobre el resultado de estas conversaciones y ha preparado un plan militar con diversas estrategias que podría implementarse en caso de que la diplomacia falle.



