El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó la posibilidad de que su país mantenga una presencia en Irán una vez finalizado el conflicto y controle parte de su petróleo. La alternativa fue mencionada durante una actividad pública en Irlanda, al ser consultado sobre el eventual repliegue de las fuerzas estadounidenses desplegadas en los alrededores de la República Islámica.
"Al final nos iremos. A menos que decidamos quedarnos y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela", declaró Trump ante los periodistas que aguardaban su visita al Irish Open de golf, en Doonbeg, sobre la costa occidental irlandesa. En los últimos días, el mandatario había vinculado un hipotético cierre de la guerra con las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
Trump también fue consultado por una reunión regional que había sido programada para el lunes en Salalah, en el sur de Omán. El encuentro iba a reunir a representantes de los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo —Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar—, además de Irak e Irán. "No me importa. Es cosa suya", respondió el presidente, aunque expresó cierta aprobación si los países involucrados eran felices con la iniciativa y mencionó también a Israel.
La reunión fue finalmente postergada, según informó en redes sociales el ministro de Exteriores omaní, Badr al Busaidi. "En aras del consenso, se ha pospuesto la reunión regional prevista para mañana (lunes) en Salalah", señaló el funcionario. Trump había formulado sus declaraciones antes de conocerse esa decisión sobre el encuentro diplomático.



