El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó el domingo su intención de extender los ataques militares en Irán durante un periodo de cuatro a cinco semanas, si así lo consideran necesario. En una entrevista telefónica, el mandatario afirmó que tanto Estados Unidos como Israel tienen la capacidad de sostener la intensidad de las operaciones, aunque advirtió sobre el riesgo de un aumento en las bajas estadounidenses.
Trump abordó diferentes posibilidades sobre el futuro del régimen iraní, reflejando una incertidumbre en su estrategia. Se planteó la opción de un cambio de gobierno similar al que se intentó en Venezuela, donde se logró derrocar al líder en un ataque militar, pero manteniendo intacta gran parte de la estructura gubernamental. Sin embargo, advirtió que la situación en Irán es mucho más complicada debido a la fortaleza militar del país y a las divisiones internas que afectan a su sociedad.
A pesar de la incertidumbre, el presidente reafirmó que el Pentágono cuenta con suficientes recursos para continuar las operaciones bélicas. Al ser consultado sobre la duración que podrían mantener estos ataques, respondió que la intención es prolongarlos entre cuatro y cinco semanas. No obstante, no hizo referencia a las preocupaciones dentro del Pentágono sobre el impacto que este conflicto podría tener en las reservas militares estadounidenses, que son consideradas cruciales para futuros enfrentamientos en otras regiones del mundo.



