En su reciente discurso de apertura de sesiones ante el Congreso, el presidente Javier Milei hizo un llamado a las provincias y municipios para que implementen reducciones en sus tasas impositivas. Sin embargo, la respuesta de los gobernadores no se hizo esperar, destacando la falta de margen para realizar ajustes debido a la disminución de ingresos. Funcionarios de diversas provincias expresaron que la caída en la recaudación y las transferencias federales limitan su capacidad de maniobra.

Durante su exposición, Milei subrayó logros como la aprobación del primer presupuesto sin déficit fiscal en un siglo y mencionó las recientes reducciones impositivas, como la eliminación de impuestos internos sobre vehículos. A su vez, instó a las jurisdicciones subnacionales a seguir su ejemplo. "Bajamos impuestos internos a autos y motos, ahora es el turno de las provincias", enfatizó, al tiempo que presentó una plataforma digital para que los ciudadanos informen sobre aumentos en tributos locales.

Consultados sobre la viabilidad de las propuestas del mandatario, funcionarios del Norte Grande coincidieron en que les resulta imposible ajustar sus estructuras de recaudación, ya que dependen de esos recursos para cubrir las deficiencias que dejó la Nación en áreas como obras públicas y salud. Aunque algunos gobernadores reconocen la necesidad de una reforma fiscal, insisten en que la solución no está en sus manos, dado que la recaudación y la coparticipación están en declive, lo que complica aún más la situación financiera de las provincias.