Luego de la confirmación de que un ataque militar liderado por Estados Unidos e Israel resultó en la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, el presidente Donald Trump lanzó una serie de advertencias sobre las posibles reacciones de Teherán. En sus redes sociales, Trump declaró que, si Irán decide continuar con sus amenazas de un "golpe muy fuerte", la respuesta de Washington será de una magnitud "nunca antes vista".
Los bombardeos, que comenzaron el sábado a la 1:15 hora de la costa este estadounidense (9:45 en Teherán), fueron ordenados directamente por Trump y forman parte de lo que se ha denominado operación Furia Épica. El mandatario argumentó que el objetivo de esta acción conjunta con Israel era provocar un cambio de régimen en Irán, así como desmantelar su infraestructura de seguridad, enfocándose en instalaciones estratégicas relacionadas con su sector militar y nuclear.
Tras el anuncio de la muerte de Jamenei, Trump indicó que la operación logró eliminar a otros altos mandos de la jerarquía iraní. El presidente estadounidense aseveró que ni Jamenei ni los demás líderes eliminados pudieron reaccionar ante la ofensiva, gracias a los avanzados sistemas de inteligencia utilizados. En respuesta, Irán calificó el ataque de "agresión militar criminal" y anunció que llevaría a cabo represalias, incluyendo ataques a bases militares estadounidenses en varias naciones del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Este conflicto surge en un contexto previo de negociaciones entre ambos países sobre el programa nuclear de Irán, que buscaban reducir las tensiones existentes.



