Tres jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán que habían solicitado asilo en Australia han decidido regresar a su país, en medio de preocupaciones sobre presiones y amenazas que enfrentaron en el extranjero. Actualmente, sólo tres de las siete futbolistas que inicialmente pidieron refugio permanecen en Australia. La información fue confirmada por el ministro del Interior australiano, Tony Burke, y la concejala de la Ciudad de Ryde, Tina Kordrostami.

Burke comunicó que las tres deportistas tomaron la decisión de unirse a su equipo y regresar a Irán. Según testimonios, las futbolistas habrían sido objeto de coerción y amenazas, lo que influyó en su determinación de volver. Kordrostami mencionó que algunas familias de las jugadoras enfrentan detenciones o están desaparecidas, lo que añade un contexto de miedo y presión a la situación.

La concejala también destacó que durante su estancia en Australia, las jugadoras recibieron constantes comunicaciones del régimen iraní, lo que generó un ambiente de inseguridad. A pesar de las opciones de asilo, las futbolistas se sienten más unidas entre sí y dependen de esa conexión para sobrevivir, lo que complica su decisión de aceptar ayuda internacional. Kordrostami advirtió que, desafortunadamente, la esperanza de las iraníes en Occidente se ha desvanecido, dejando a muchas de ellas con la única opción de confiar en sus compañeras para enfrentar las adversidades.