Un lamentable ataque con dron en Segovia, un municipio del noreste de Antioquia, resultó en la muerte de María Celina Silva y sus dos hijos, Yaludan Cabo Silva y Alonso de Jesús Silva, el pasado 26 de febrero. Este trágico suceso ha conmovido a la nación y ha provocado la indignación del Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien ha instado a todos los colombianos a condenar enérgicamente la violencia que afecta a los civiles. "Es inaceptable que se asesine de manera tan cobarde a una madre y a sus hijos", expresó a través de su cuenta oficial en la red social X.

Frente a este triple homicidio, el Gobierno ha decidido ofrecer una recompensa de 20 millones de pesos a quienes puedan proporcionar información relevante sobre el operador del dron que perpetró el ataque. Además, se ha anunciado un incentivo de 50 millones de pesos para aquellos que puedan ayudar a identificar a los líderes de la estructura armada que se considera responsable del crimen. Desde el Ministerio de Defensa, se hace un llamado a la sociedad civil y a las organizaciones de derechos humanos para que se manifiesten contra este tipo de violencia.

Los informes indican que el artefacto explosivo fue lanzado desde un dron mientras las víctimas se encontraban en su hogar, en medio de enfrentamientos entre las fuerzas del orden y grupos armados no identificados. El asesinato de la familia Silva se produce en un contexto de creciente violencia armada en la región, donde la disputa entre actores estatales y organizaciones ilegales ha escalado. El uso de drones para llevar a cabo ataques de este tipo resalta la creciente sofisticación de los métodos utilizados en el conflicto. Hasta el momento, no se han identificado oficialmente a los responsables del ataque, lo que ha generado una profunda preocupación en la comunidad.