El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC) ha anunciado que el 3 de marzo se llevará a cabo una manifestación de “brazos caídos” en varias áreas del Metro, en respuesta al deterioro de las instalaciones y la escasez de recursos. Los empleados advierten que esta situación amenaza tanto la seguridad como la eficiencia del servicio de transporte en la Ciudad de México.

La organización sindical hizo un llamado a Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, solicitando su intervención para que se asignen los fondos necesarios y se atiendan las urgencias técnicas y laborales. En un comunicado dirigido a la mandataria, expresaron su preocupación por el estado crítico de las instalaciones eléctricas, electrónicas y mecánicas, así como de las vías y trenes del Sistema de Transporte Colectivo.

Los trabajadores sostienen que el deterioro se debe a la falta de mantenimiento adecuado, dado que no se han destinado recursos suficientes para la compra de materiales esenciales. Este contexto, enfatizan, compromete no solo la seguridad de los usuarios, sino también la operación diaria del servicio. Ante la falta de respuestas concretas por parte del gobierno local, el sindicato ha decidido suspender el trabajo extraordinario desde el 27 de febrero y realizar la protesta como una medida de presión para proteger la seguridad de los usuarios y los derechos laborales de sus miembros.