El régimen talibán anunció este viernes que al menos 75 soldados paquistaníes habrían perdido la vida y otros 84 resultaron heridos en una serie de operaciones militares llevadas a cabo desde la noche anterior. Sin embargo, estas cifras no han sido verificadas por fuentes independientes ni confirmadas por el ejército de Pakistán.

El portavoz del 201 Cuerpo talibán, Mawlawi Wahidullah Mohammadi, comunicó en una entrevista con la Radio y Televisión Nacional de Afganistán que los ataques se dirigieron contra instalaciones del ejército paquistaní ubicadas en regiones como Abbottabad, Nowshera y las cercanías de Islamabad. Según su declaración, los talibanes también habrían tomado el control de dos bases y 19 puestos militares en la zona cercana a la Línea Durand, reteniendo a 23 soldados paquistaníes y a varios prisioneros tras los enfrentamientos.

Este nuevo recuento de bajas se produce en un contexto de creciente violencia, con denuncias de ataques a la población civil en Afganistán. La televisión estatal ha reportado bombardeos nocturnos de aviones paquistaníes en el distrito de Barmal, en la provincia de Paktika, que habrían dejado tres muertos, entre ellos dos niños. En medio de esta escalada, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, afirmó que sus fuerzas armadas están listas para contrarrestar cualquier desafío, subrayando el apoyo unánime de la nación hacia el ejército en esta situación de conflicto.