La Fiscalía ha solicitado una pena de seis años de prisión para el joven que comandó una patera con 32 migrantes, de los cuales 16 eran menores de edad. La embarcación, que partió de Argelia, fue interceptada tras un viaje de más de 24 horas, encontrándose en condiciones de seguridad muy deficientes y con un motor único, lo que ponía en grave riesgo a sus ocupantes.
El fiscal señala que la travesía, que zarpó en la madrugada del 9 de septiembre de 2025, había sido organizada por dos individuos no identificados en Argelia, quienes cobraban alrededor de 3.000 euros a cada migrante. De los viajeros, solo uno iba acompañado de un familiar, a pesar de que la mayoría eran menores, incluso algunos de apenas 12 años. Esta situación ha llevado a las autoridades a considerar la responsabilidad del patrón de la embarcación en la grave exposición al peligro de los pasajeros.
La acusación se centra en un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, una figura legal en España que busca proteger a quienes enfrentan peligros en sus intentos migratorios. La Fiscalía destaca que la forma en que se organizó el viaje, así como las condiciones de la embarcación, constituyen un claro indicio de irresponsabilidad penal, dada la falta de medidas de seguridad y el exceso de ocupación en la nave.



