En un giro inesperado, el Congreso argentino ha pasado de una intensa actividad a una notable inactividad en cuestión de días. Luego de una serie de sesiones en el Senado que culminaron con la Asamblea Legislativa, donde Javier Milei expresó su postura crítica hacia la oposición, la agenda legislativa se encuentra en pausa y no hay sesiones programadas a corto plazo.

En la semana previa al inicio del nuevo período de sesiones ordinarias, el Senado se destacó por su dinámica inusual. Durante esos días, se llevaron a cabo decisiones significativas, incluyendo la elección de las autoridades de la Cámara, que resultó en un giro inesperado para el kirchnerismo. También se aprobaron reformas relevantes como la laboral, el nuevo Régimen Penal Juvenil y modificaciones a la Ley de Glaciares, además de ratificar el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea y validar el nombramiento de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica.

Patricia Bullrich, quien ha asumido un papel protagónico en el Senado desde su llegada, recibió elogios por parte de Milei, quien destacó su trabajo en varias ocasiones durante su discurso en la Asamblea. Aunque se esperaba que la Cámara de Diputados continuara con el mismo fervor, se decidió aceptar las solicitudes de la oposición para convocar audiencias públicas sobre la Ley de Glaciares, programadas para finales de noviembre. Este giro ha sorprendido a muchos, ya que la Cámara a cargo de Martín Menem avanzará con el dictamen solo después de estas audiencias, lo que podría extender aún más la discusión debido al feriado del 2 de abril.