Los principales índices de Wall Street finalizaron la jornada del viernes 6 de marzo en terreno negativo, a pesar de una reducción en las pérdidas iniciales. La caída se debió a una combinación de factores, entre los que sobresalen los datos laborales de Estados Unidos, que resultaron más débiles de lo que se anticipaba, y el notable incremento en los precios del petróleo, lo que ha generado una pérdida de confianza en los mercados.

En este escenario, el índice Dow Jones de Industriales experimentó una baja del 1%, cerrando en 47.501,55 puntos. Por su parte, el S&P 500 retrocedió un 1,4%, culminando en 6.738,15 puntos, mientras que el Nasdaq Composite se depreció un 1,6%, finalizando en 22.387,68 puntos. Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers, comentó que el contexto actual es preocupante, con precios del petróleo en ascenso y un panorama laboral desfavorable, aunque mencionó que los compradores en las caídas están activos, lo que podría ofrecer cierta estabilidad.

La incertidumbre en los mercados se ha intensificado esta semana, a raíz del conflicto en Medio Oriente, que provocó un aumento cercano al 21% en los futuros del crudo estadounidense. Las hostilidades se han ampliado tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que genera inquietudes sobre la seguridad del suministro de petróleo en una de las regiones productoras más importantes del mundo. Además, el incremento en los precios de la energía podría complicar los esfuerzos de la Reserva Federal para controlar la inflación, ya que el costo promedio de la nafta en el país subió a 3,25 dólares por galón, tras un aumento de 0,27 dólares desde el inicio de los ataques.