El Servicio Sismológico Nacional (SSN) de México ha reportado un sismo de magnitud 4.4 en el municipio de San Marcos, Guerrero. Este fenómeno telúrico se produjo a las 22:51 del 28 de febrero, a 19 kilómetros al suroeste de la ciudad, y a una profundidad de 4.2 kilómetros.

Las coordenadas del epicentro son 16.74 grados de latitud y -99.557 grados de longitud. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre daños materiales ni personales derivados del movimiento sísmico. Sin embargo, se aconseja a la población mantenerse alerta a través de fuentes oficiales para cualquier novedad o medida que se pueda adoptar.

Es fundamental recordar que los sismos no pueden preverse con precisión. Según el SSN, actualmente no existe tecnología que permita anticipar estos eventos. México, debido a su ubicación geográfica, experimenta numerosos sismos a diario, la mayoría de ellos de baja intensidad y, por ende, imperceptibles para la población. Ante la imposibilidad de prever tales situaciones, la mejor estrategia es la prevención. Se recomienda tener preparada una mochila de emergencia con suministros esenciales para afrontar las primeras 72 horas tras un sismo, adaptando su contenido a las necesidades de cada familia.

La historia sísmica de México incluye eventos devastadores, como los terremotos de 1985 y 2017, que dejaron huellas profundas en la memoria colectiva del país. Aunque estos son los más recordados, no son los más intensos registrados, siendo el más fuerte el ocurrido en 1787 en Oaxaca. La preparación y la conciencia sobre la sismicidad son claves para la seguridad de la población.