La nueva entrega de la emblemática saga de terror, ‘Scream 7’, ha generado opiniones encontradas entre los críticos. Aunque presenta una de las muertes más impactantes de la serie, su narrativa ha sido calificada como una de las más tediosas y desprovistas de ideas frescas. Este fenómeno recuerda a un momento icónico del cine, cuando Alfred Hitchcock sorprendió al público en 1960 al eliminar a su protagonista en los primeros minutos de ‘Psicosis’. Tal decisión cambió para siempre las reglas del juego en el cine de terror, desafiando las expectativas y el contrato implícito entre el público y las estrellas.

La franquicia, que nació en 1996 bajo la dirección de Wes Craven y revitalizó el género slasher, parece haber perdido su esencia original. Tras un reinicio exitoso en 2022, que introdujo un elenco joven y dejó atrás a los personajes clásicos como Sidney Prescott, ‘Scream 7’ se enfrenta a un giro inesperado. La salida de Melissa Barrera y Jenna Ortega a raíz de controversias públicas ha obligado a la producción a volver a integrar a los rostros familiares, lo que ha generado un aire de nostalgia dominante en esta nueva película.

Con una inversión significativa en la recontratación de actores icónicos y el regreso del guionista original, Kevin Williamson, ‘Scream 7’ intenta apelar a la memoria colectiva de los fanáticos. Sin embargo, muchos se preguntan si esta estrategia es suficiente para revitalizar una saga que, aunque sigue siendo reconocible, parece haber perdido su capacidad de sorprender. La expectativa es alta, pero la entrega podría dejar a los espectadores deseando algo más innovador y menos repetitivo.