Casi cuatro años después de la muerte de Ayman al Zawahiri en un ataque de la CIA en Kabul, Al Qaeda continúa sin anunciar oficialmente a su nuevo líder. Sin embargo, se considera que Saif al Adel ha asumido el control de la agrupación terrorista fundada por Usama bin Laden. Este exmilitar egipcio está dejando su sello en una organización que, aunque no ha llevado a cabo ataques espectaculares como el 11-S, sigue representando una amenaza significativa.
El comité de la ONU que supervisa las sanciones contra Al Qaeda y el Estado Islámico ha manifestado su preocupación por la situación actual de la organización. En un informe de febrero de 2023, se mencionó que Saif al Adel ocupa un lugar destacado en la jerarquía de Al Qaeda, pero su residencia en Irán plantea complicaciones tanto teológicas como operativas, dado que Al Qaeda es un grupo suní y su presencia en un país de mayoría chií resulta problemática.
Recientes informes indican que Al Adel ha dado instrucciones a altos miembros de Al Qaeda para reactivar células en varios países, incluyendo Irak, Siria, Libia y Europa, lo que sugiere que el grupo mantiene su intención de realizar operaciones en el exterior. Según la última publicación del comité de la ONU, Al Qaeda aún persigue la ambición de llevar a cabo atentados de gran envergadura, lo que subraya la necesidad de prestar atención a esta organización y su evolución bajo el liderazgo de Saif al Adel.



