Las autoridades rumanas emitieron alertas a la población tras la detección de un dron ruso que cruzó brevemente su espacio aéreo al norte de Sulina. Este incidente generó una respuesta inmediata por parte de la Fuerza Aérea, que desplegó aviones de combate para monitorear la situación. La alarma se activó alrededor de las 8:45 horas locales, cuando los sistemas de defensa identificaron la incursión, en un contexto de incremento de incidentes relacionados con drones rusos en zonas cercanas a la frontera con Ucrania.
El Ministerio de Defensa de Rumanía informó que el dron en cuestión formaba parte de un ataque ruso dirigido a puertos ucranianos en el Danubio. La aeronave fue detectada mientras sobrevolaba el espacio aéreo ucraniano en dirección a Tulcea, y pudo ser derribada por fuerzas ucranianas antes de que representara un riesgo mayor para Rumanía. Esta situación se suma a un patrón reciente de actividades aéreas no autorizadas en la frontera, que han encendido las alarmas sobre la seguridad nacional.
En respuesta al aumento de estas incursiones, Rumanía ha intensificado sus operaciones de vigilancia y defensa. Dos cazas F-16 fueron enviados desde la base de Fetesti para monitorizar posibles amenazas, una medida que también se activó ante la detección de otros drones en días anteriores. Rumanía, como miembro de la OTAN y la Unión Europea, mantiene una estrecha colaboración con aliados en la región para abordar cualquier riesgo a su soberanía, especialmente considerando la proximidad de los incidentes a su territorio. El Ministerio de Defensa destacó la necesidad de protocolos de seguridad más estrictos a medida que los ataques rusos continúan afectando puntos estratégicos en el sur de Ucrania.



