El próximo 20 de marzo, los reyes de España, Felipe VI y Letizia, serán recibidos en el Vaticano por el Papa León XIV, en lo que marcará su segundo encuentro formal. Esta audiencia se da en el contexto de una relación histórica entre la monarquía española y la Santa Sede, que ha perdurado a lo largo de diversas épocas.
Durante esta visita, el rey Felipe VI asumirá el cargo honorario de protocanónigo de la Basílica de Santa María la Mayor, una distinción que se otorga únicamente a los jefes de Estado de España. Este título, que no implica responsabilidades litúrgicas, simboliza el estrecho vínculo que ha existido entre la Corona y el Vaticano desde el reinado de Felipe IV.
La audiencia también es significativa, ya que se produce antes de la primera visita pastoral del Papa a España, programada para junio. En esta ocasión, León XIV visitará varias ciudades, incluyendo Madrid y Barcelona. La relación entre la monarquía y el Pontificado ha sido constante, con audiencias que se remontan a años anteriores, evidenciando la tradición y el respeto mutuo que existe entre ambas instituciones.



