La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha confirmado la negativa de un juzgado de Donostia-San Sebastián a otorgar la incapacidad permanente total a una conductora de autobús. La mujer, quien padece halos nocturnos y la sensación de ver moscas volantes tras una operación de cataratas, había solicitado este reconocimiento debido a sus condiciones de salud.
El conflicto se origina en la situación laboral de la afectada, quien trabajó como conductora en la empresa Avanza Durangaldea, S.A. desde febrero de 2019. Su labor se vio afectada por diversas complicaciones de salud, lo que llevó al Instituto Nacional de la Seguridad Social a iniciar un expediente para evaluar su estado físico en julio de 2024. En la evaluación se documentó que la trabajadora había sido intervenida de cataratas en ambos ojos en 2022, presentando molestias como halos nocturnos y moscas volantes, además de haber sometido a una capsulotomía YAG en el ojo derecho en julio de 2024.
A pesar de las limitaciones evidenciadas en los informes médicos, como problemas de adaptación a las lentes intraoculares y trastornos ansioso-depresivos, el instituto determinó que estas condiciones no justificaban el reconocimiento de una incapacidad permanente. Tras agotar las vías administrativas y recibir una negativa en diciembre de 2024, la mujer decidió acudir a la justicia. Sin embargo, en junio de 2025, el Juzgado de lo Social número 4 desestimó su demanda, argumentando que no cumplía con los criterios necesarios para considerar su situación como incapacidad permanente total derivada de enfermedad común.



