Rafael Grossi, director de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), expresó su preocupación por la situación nuclear de Irán, afirmando que el país cuenta con el uranio necesario para desarrollar hasta diez armas nucleares. Estas declaraciones, realizadas en una entrevista radial con un medio francés, contrastan con sus comentarios previos en los que minimizaba el riesgo inmediato de un desarrollo nuclear en el corto plazo.

El funcionario argentino alertó sobre los riesgos políticos que un posible conflicto militar podría acarrear en Irán, ya que podría fortalecer a los sectores más extremistas del régimen, quienes argumentan que la posesión de armas nucleares es vital para la seguridad nacional. Recordó que el argumento acerca de la fabricación de armas nucleares por parte de Irán fue utilizado en el pasado para justificar los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel sobre sus instalaciones nucleares en junio de 2025, lo que incrementa la preocupación sobre la escalada del conflicto.

Además, Grossi criticó la interpretación errónea de la inteligencia estadounidense sobre la situación, sugiriendo que la falta de respuesta de Irán en el pasado generó una falsa sensación de seguridad. Asimismo, se mencionó el impacto geopolítico del Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial, y la reciente proclamación de Mojtaba, hijo del ayatolá Khamenei, como su sucesor, lo que indica un respaldo popular inesperado para el régimen.

En este contexto, los errores de cálculo en la evaluación de la situación pueden acarrear consecuencias devastadoras en el escenario bélico.