El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, cuestionó las políticas migratorias del Gobierno español tras la crisis registrada en Ceuta, aunque no mencionó de forma directa a España. El mandatario criticó la falta de reglas y de regulación para abordar los flujos migratorios y advirtió que determinadas medidas pueden generar un “efecto llamada”.

“Estos días estamos asistiendo incrédulos a la falta de reglas, de regulación, para los flujos migratorios, en los que algunos insisten en adoptar políticas que tienen muchas veces un efecto llamada”, afirmó Montenegro. Según planteó, esas políticas convocan a personas sin garantizarles condiciones adecuadas de recepción e integración.

El primer ministro portugués sostuvo que su país está aplicando un enfoque diferente y que está “haciendo lo que se tiene que hacer”. En ese sentido, remarcó que Portugal busca crear condiciones para que quienes llegan puedan vivir con dignidad, lo que incluye el acceso a un trabajo, una vivienda, la salud, la educación y la movilidad.

Montenegro formuló esas declaraciones este martes, durante la inauguración de la primera unidad de salud familiar privada de Portugal, en el municipio de Torres Vedras, en el distrito de Lisboa. Sus comentarios se produjeron después de que unas 70.000 personas ingresaran de manera irregular a Ceuta en apenas 24 horas la semana pasada, una situación que derivó en una crisis migratoria.

El Gobierno español considera resuelta la emergencia tras devolver a Marruecos a prácticamente todas las personas que habían llegado a la ciudad autónoma. También este martes, los ministros del Interior de la Unión Europea se reunieron para abordar lo ocurrido.