El regreso de Oriol Cardona y Ana Alonso a España después de los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina d’Ampezzo estuvo lleno de celebraciones y homenajes. Cardona se destacó al obtener una medalla de oro en la prueba de esprint y un bronce en el relevo junto a la esquiadora granadina. Este éxito representa un hito para el deporte español, ya que marca la primera participación olímpica del esquí de montaña, una disciplina que busca consolidarse tanto en el ámbito profesional como entre los aficionados.
En declaraciones posteriores, Cardona enfatizó la relevancia de estos Juegos para dar mayor visibilidad al esquí de montaña. El atleta catalán expresó su esperanza de que muchas personas se animen a probar este nuevo deporte, que está íntimamente relacionado con la naturaleza y el disfrute del entorno montañoso. Además, subrayó que el verdadero objetivo, más allá de las medallas, era fomentar el interés por esta disciplina y contribuir a aumentar la base de practicantes en el país.
Cardona también recordó que el éxito en Milán-Cortina es especialmente significativo, puesto que no se lograba una medalla de oro masculina en deportes invernales desde 1972. Agradeció la acogida que ha recibido por parte de los medios y la sociedad, destacando la importancia de la difusión del deporte para su crecimiento en España. A pesar de sentirse algo fatigado por los compromisos posteriores a los Juegos, el campeón olímpico se mostró motivado para seguir compitiendo y entrenando, con la vista puesta en el próximo ciclo olímpico y nuevas temporadas de invierno.



