En una escalada de tensiones, las fuerzas iraníes han llevado a cabo una serie de bombardeos, denominada como la 48, dirigida contra objetivos de Estados Unidos en el Golfo Pérsico y diversas localidades en Israel. Esta ofensiva se produce tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre un ataque a la estratégica isla de Jark, esencial para la exportación de petróleo iraní.
De acuerdo a información proporcionada por la Guardia Revolucionaria de Irán, esta ofensiva se ha realizado en coordinación con el grupo chií Hezbolá, que opera en el norte de Israel. Además, las fuerzas iraníes han señalado que sus ataques incluyen bases militares estadounidenses localizadas en Qatar e Irak, aumentando así las preocupaciones sobre una posible escalada militar en la región.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han emitido alertas a la población israelí ante la inminente llegada de misiles desde Irán. Se han activado sirenas y se han enviado mensajes de advertencia a los teléfonos móviles de los ciudadanos. Las FDI han instado a los residentes a seguir las instrucciones de seguridad y buscar refugio en áreas protegidas. Asimismo, han comenzado a llevar a cabo ataques en la región de Teherán, instando a los habitantes de Tabriz a evacuar por razones de seguridad.
Mientras tanto, las defensas de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí han enfrentado la amenaza de drones y misiles en sus territorios. En Dubái, se reportó un incidente relacionado con la caída de escombros tras la interceptación de un ataque aéreo. Trump, por su parte, confirmó que el Ejército estadounidense ha bombardeado la isla de Jark, aunque aseguró no haber atacado instalaciones petroleras por motivos éticos.



