En las transitadas calles de San Salvador, una cifra revela una situación de desigualdad que, al mismo tiempo, refleja un avance en la civilidad. Según datos del Viceministerio de Transporte y Movilidad segura y sostenible, solo el 20% de las licencias de conducir en el país están a nombre de mujeres, sin embargo, estas conductoras demuestran ser las más responsables al volante.
El acceso a las licencias de conducir continúa siendo un desafío para la autonomía de las mujeres en El Salvador. Especialistas en movilidad señalan que el problema no radica en la falta de habilidades, sino en una estructura social que limita su acceso y participación en el ámbito de la conducción.
A pesar de los obstáculos, las estadísticas de siniestralidad son contundentes. En un país donde los accidentes de tráfico son una de las principales causas de muerte, las mujeres presentan tasas de accidentes significativamente más bajas en comparación con los hombres. Esto sugiere que las mujeres tienden a respetar más las normas de tránsito y muestran una mayor percepción del riesgo, características que deben fomentarse para mejorar la seguridad vial en el país.



