Al menos dos personas murieron y otras diez resultaron heridas este martes en Kiev, durante una nueva oleada de ataques lanzada por Rusia contra distintos puntos de Ucrania. Se trata de los primeros bombardeos sobre la capital desde que venció una suspensión de tres días declarada en el marco de la reciente gira de enviados de Estados Unidos, que buscó impulsar un acuerdo de paz.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, describió el operativo como “un ataque complejo en el que los rusos intentaron causar el máximo daño posible a la vida”. Según detalló, las fuerzas rusas utilizaron misiles balísticos, de crucero y antibuque, además de drones Shahed.
Zelenski informó que los ataques provocaron daños significativos en edificios residenciales y en otra infraestructura civil de Kiev. También confirmó afectaciones en infraestructura crítica de la provincia homónima y un ataque contra un mercado en Odesa.
Además, el mandatario señaló que dos personas resultaron heridas en Járkov, donde también se registraron daños. En la provincia de Sumi, un ataque afectó una estación de tren, aunque no hubo víctimas. De acuerdo con el balance difundido por Zelenski, los sistemas de defensa antiaérea derribaron 175 misiles y drones durante la ofensiva. El presidente reconoció, sin embargo, que los misiles balísticos continúan representando una dificultad particular para las defensas ucranianas.



