En El Salvador, los niños menores de nueve años se han convertido en el grupo más vulnerable a sufrir quemaduras, una situación que genera preocupación entre las autoridades de salud y demanda atención urgente de la sociedad. Este tipo de accidentes, a menudo vinculados a entornos domésticos en áreas rurales, representan una tendencia alarmante. Según datos recientes, el 54.41% de los casos de quemaduras reportados se deben al contacto con líquidos calientes, lo que convierte a esta causa en la principal en la atención clínica de pacientes pediátricos.

Hasta el 14 de febrero, el Ministerio de Salud (Minsal) ha contabilizado un total de 261 personas atendidas de emergencia por quemaduras, siendo 61 de ellas niños de entre 0 y 9 años. Este grupo etario se ubica a la cabeza de las estadísticas, seguido de adolescentes de 10 a 19 años con 48 casos y jóvenes de 20 a 29 años con 47. La organización Shriners El Salvador, que colabora con el Minsal en la atención a estos menores, ha indicado que la mayoría de los accidentes involucra agua caliente, así como otros líquidos hirviendo, como melaza o cernada de maíz.

El Minsal ha detallado que el 22% de las quemaduras se producen por contacto directo con llamas, mientras que otro 22% está relacionado con el uso de pirotecnia. Menores porcentajes corresponden a incidentes con basura, brasas o el uso de utensilios como planchas y hornos. Además, se ha observado que el tronco es la parte del cuerpo más afectada, con un 24.48% de los casos, seguida de la cadera y miembros inferiores con un 22.39%. En cuanto a la gravedad de las lesiones, el 53.26% son de primer grado, afectando solo la capa externa de la piel, mientras que el 6.13% son de tercer grado, que pueden causar daños severos sin que la víctima sienta dolor inmediato.

Los especialistas recomiendan que ante una quemadura se actúe rápidamente para detener la causa, retirando la ropa y humectando la piel afectada para minimizar el daño. La educación sobre la prevención de estos accidentes se vuelve fundamental para proteger a los más pequeños y reducir las cifras preocupantes de quemaduras en el país.