La reciente muerte de Lizeth Marzano Noguera en un accidente en San Isidro ha reabierto un intenso debate en Perú sobre la seguridad vial y la ineficacia de las normativas existentes. Este trágico suceso, que dejó a la comunidad deportiva en estado de shock, pone de manifiesto una realidad inquietante: la falta de cumplimiento de las leyes de tránsito y la escasa respuesta de las autoridades ante conductas irresponsables al volante.
Marzano, atleta de la selección nacional de apnea, fue atropellada la noche del 18 de febrero mientras corría en la avenida Camino Real, justo frente al Lima Golf Club. Un sedán negro, que subió a la vereda, la impactó y el conductor se dio a la fuga sin ofrecer asistencia. La atleta, gravemente herida, falleció durante la madrugada, lo que ha llevado a la familia y a la comunidad a exigir justicia y una respuesta adecuada de las autoridades.
Este caso se suma a otros incidentes trágicos que han marcado la agenda pública, como los de Edu Saettone, Melisa González y el fotógrafo Ivo Dutra. Cada uno de estos siniestros ha estado marcado por decisiones judiciales controversiales y un prolongado proceso de búsqueda de justicia. La búsqueda de respuestas y la necesidad de reformas en el sistema de tránsito parecen más urgentes que nunca, mientras la sociedad clama por medidas efectivas que impidan que estas tragedias se repitan.



