El papa León XIV pidió este domingo no olvidar a las personas que sufren y mueren a causa de los conflictos armados. Tras el rezo del Ángelus, llamó a unir el “generoso compromiso por la paz” con una “constante oración” por quienes padecen las consecuencias de la violencia.
El Pontífice formuló el mensaje en la plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, donde pasa unos días de descanso que se extenderán hasta el lunes 27 de julio. Durante su intervención, afirmó que observa “con inquietud” la situación en distintos países “desgarrados por la guerra y la violencia” y renovó su pedido de no abandonar a las personas afectadas.
En su reflexión, León XIV también advirtió sobre la tentación de “esperar algo espectacular” o de pretender que Dios intervenga de manera inmediata para eliminar el mal. Según explicó, esa concepción puede llevar a trasladar esa misma imagen a la forma de vivir el cristianismo y de construir la Iglesia.
Como alternativa, invitó a seguir “la lógica de la semilla”, que no se basa en el éxito ni en la grandeza. En ese sentido, sostuvo que esa perspectiva exige hacerse pequeños y ponerse al servicio de la vida de las personas, en lugar de buscar resultados inmediatos o gestos grandilocuentes.



