El Gobierno de Corea del Sur recomendó este lunes a sus ciudadanos abandonar Oriente Próximo ante el repunte de las tensiones provocado por varios días de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán. La advertencia se mantiene pese al alto el fuego acordado en abril y al memorando de entendimiento firmado en junio.

El Ministerio de Exteriores tomó la decisión después de una reunión con representantes de 17 misiones diplomáticas, entre ellas las embajadas surcoreanas en Irán e Israel. Durante el encuentro se analizaron las medidas de seguridad para los ciudadanos y los buques de Corea del Sur que permanecen en la región.

“Dado que la mayoría de los países de Oriente Próximo se encuentran desde marzo bajo una advertencia de viaje de nivel 3, que recomienda a los viajeros marcharse a menos que sea necesario, se aconseja a los visitantes de corta duración que se marchen cuanto antes, a menos que tengan razones de peso para quedarse”, afirmó el viceministro de Exteriores surcoreano, Kim Jina.

Además, el Gobierno recomendó reforzar la vigilancia sobre los buques que operan en el mar Rojo, debido al aumento de las tensiones entre los rebeldes hutíes de Yemen y Arabia Saudí y a los recientes bombardeos contra aeropuertos de ambos países. Las legaciones surcoreanas en Oriente Próximo continuarán siguiendo de cerca la evolución de los acontecimientos y adoptarán medidas proactivas para proteger a sus ciudadanos.