El chófer que acompañó a la entonces consellera de Interior de la Generalitat Valenciana, Salomé Pradas, durante la dana del 29 de octubre de 2024 declaró ante la jueza que investiga el caso que no recuerda las conversaciones mantenidas dentro del vehículo. Durante su testimonio, también describió los recorridos realizados ese día y aseguró que, en uno de ellos, observó “un tornado” junto con la exconsellera, aunque no tuvieron que detenerse.

El trabajador prestó declaración este lunes como testigo en los juzgados de Catarroja, en Valencia. Según explicó, solo mantiene una relación profesional con Pradas y el 29 de octubre fue el primer día en que trabajó junto a ella. También señaló que a Emilio Argüeso, quien entonces era el número dos de la consellera, y al expresident de la Generalitat Carlos Mazón los conoce únicamente por los medios de comunicación. Pradas y Argüeso figuran como investigados en la causa.

El conductor, que lleva 16 años trabajando en la administración, relató que recogió a Pradas entre las 8.15 y las 8.30 para trasladarla al Palau de la Generalitat, donde estaba previsto el pleno del Consell. Afirmó que en ese momento ambos viajaban solos y que no recuerda si se produjeron llamadas durante el trayecto. Aunque el vehículo no cuenta con una separación entre los asientos delanteros y traseros, sostuvo que no estaba atento a las comunicaciones.

Más tarde, ambos se desplazaron desde la localidad de Carlet hacia la sede del servicio de emergencias 112, situada en l’Eliana. Fue durante ese regreso cuando, de acuerdo con su declaración, vieron “un tornado”. El testigo detalló los trayectos de aquella jornada, pero indicó que no puede reconstruir las conversaciones que se mantuvieron dentro del automóvil.